Bienvenido, Míster Zapatero

Suponemos que volando por los cielos de la vertical de Aragón, pasó camino de Barcelona el Presidente Zapatero. Una vez allí, como si de la película de Berlanga se tratara, prometió todo y un poco más a nuestros vecinos. Veamos unas cuantas , las más significativas, de sus promesas políticas para Cataluña:

-“La creación de una Comisión de Seguimiento de las inversiones del Estado en Cataluña”. Desde Chunta Aragonesista nos parece estupendo que las cuentas públicas se controlen y se ejecuten, pero las de todos, las de Aragón, las de Galicia y las de Navarra y no sólo las de Cataluña. El papel lo aguanta todo y tras el brillo de las cifras de inversión en diciembre de todos los años, nos queda el amargor de millones de euros que anualmente no llegan a ejecutarse.

-“La llegada del AVE a Barcelona el 21 de diciembre”. Otra noticia de la que nos congratulamos, pero en Aragón llevamos reclamando -exactamente tres años y diez meses- que se pongan lanzaderas para los recorridos intermedios con origen o destino en Zaragoza, Huesca y Calatayud; así como la implantación de abonos de transporte para la Alta Velocidad e igualdad de condiciones con las que ya tienen otros usuarios del AVE, en trayectos del Sur. Por cierto, ¿nos asegura el mantenimiento de frecuencias y paradas una vez exista el servicio AVE Madrid-Barcelona?

-“500 millones para un edificio satélite de la terminal sur del aeropuerto de El Prat en Barcelona”. Mientras tanto, para Zaragoza se quiere “potenciar” nuestro aeropuerto con la base de espionaje militar de la OTAN. Sabíamos que las comparaciones eran odiosas, pero no tanto señor Zapatero.

-“600 millones para el rescate de peajes de las autopistas catalanas”. Y sin embargo en Aragón no quieren ni oir hablar de liberar “nuestros peajes”. ¿El ejemplo? El pasado mes de julio en el denominado “Debate sobre Política General”, el PSOE no aceptó un punto de una de las propuestas de resolución planteadas por el Diputado de Chunta Aragonesista, José Antonio Labordeta, que instaba al Gobierno central a “comenzar las negociaciones con el Gobierno de Aragón, comarcas y ayuntamientos afectados, con el objetivo de liberar el peaje de la autopista AP-68 y de la AP-2, en su tramo aragonés, al menos mientras duren los trabajos de desdoblamiento de la vía de comunicación que transcurre, actualmente, de manera paralela a esta infraestructura”. Propuesta razonable a todas luces, pero que fue rechazada. ¿A nuestros vecinos sí y a nosotros no? ¿Para qué tanta campaña salvaje contra los accidentes de tráfico si cuando se pueden tomar medidas tan posibles como eficaces ni siquiera son capaces de aprobar la posibilidad de estudiarlas?

Y siguieron las promesas de ZP en Barcelona. Pero la “joya de la Moncloa” de las promesas es la que sigue:

-“El cumplimiento estricto de que los Presupuestos Generales del Estado para 2008 destinarán el 18,8% de la inversión total en infraestructuras para Cataluña”. ¡Ahí le han dado! a nuestro Presidente Marcelino que nos repite una y otra vez que no “pasa nada” por no incluir un porcentaje fijo de inversión del Estado en la reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón (aquel 9,5 % en función de nuestra superficie que reclamaba CHA). Ya sabemos que Cataluña tendrá en 2008 ese fijo de inversión (equivalente a su participación en el PIB, según su estatuto) y que en Aragón tenemos asegurados hasta la fecha “cero zapatero” euros. Y mientras a los vecinos les asegura esas cifras el Gobierno Zapatero, aquí en “nuestra casa” ni siquiera la denominada “Comisión Mixta de Asuntos Económico Financieros Estado-Comunidad Autónoma de Aragón”, da “señales de vida”. Vamos, que no se ha constituido.

En definitiva, mientras el Gobierno soluciona, en una misma semana, el conflicto del “cupo vasco”, negociando de tú a tú con el ejecutivo de Euskadi y unos días más tarde promete en Barcelona cumplir su nuevo Estatuto, aquí nuestra comisión encargada de velar por lo poquito que tenemos para poder negociar con Madrid, sigue de “vacaciones”. No se ha constituido siquiera. Lo peor es que a la vuelta del verano ya no tendrá tiempo de poder negociar con el Gobierno central las inversiones de los Presupuestos Generales del Estado en Aragón para 2008 (ya estará la “tarta repartida”) y nos quedarán las “migajas”. Con estos antecedentes ¿qué confianza quieren que tengamos en el Gobierno Iglesias-Biel para que sea capaz de solucionar la denominada “deuda tributaria del Estado con Aragón”, valorada en más de 400 millones de euros? Aragón, con un gobierno sin rasmia para defender nuestros intereses en Madrid, se volverá a jugar muy pronto poder tener “más peso político en las Cortes Generales”. De los aragoneses depende si queremos pintar algo más o ser una mera tierra de paso” para los viajes oficiales Madrid-Barcelona del futuro Presidente.

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