Análisis del 27-M y decisiones

Tras un largo paréntesis, vuelvo al blog para hacer balance de estas últimas semanas, en las que, tras las elecciones, hemos estado inmersos en un sinfín de reuniones para valorar los resultados, analizarlos y, a partir de ellos tomar las decisiones pertinentes. El sosiego, la responsabilidad y la serenidad son fundamentales para afrontar y administrar este período difícil. En los momentos delicados es cuando las personas y las organizaciones deben demostrar su madurez, y así creo que lo está demostrando CHA, en cuyos órganos de gobierno se está manteniendo hasta el momento un altísimo nivel de acuerdo. Así, de cara a mañana día 16, cuando se constituyen los Ayuntamientos, el Comité Nazional de CHA acordó el pasado día 9 “favorecer o posibilitar el acceso a las alcaldías de las candidaturas de las listas de la izquierda más votadas, sin prejuzgar que se alcancen o no acuerdos de gobierno en esos Ayuntamientos, con la excepción de casos singulares que puedan decidirse por los órganos locales o comarcales”.

También se decidió convocar el día 24 de junio la Conferencia Nacional de CHA para que, “con carácter vinculante, se pronuncie en relación con los pactos o acuerdos de gobernabilidad en los ayuntamientos, comarcas, diputaciones, provinciales y, en su caso, Gobierno de Aragón”.  Y a partir de septiembre “iniciar el proceso congresual de la VIII Asambleya Nazional, que desembocará en la renovación de la dirección, propuestas y estrategias del proyecto de CHA”.

Quiero aprovechar también para hacer un breve análisis de los resultados en municipales y autonómicas, en los que ha destacado el descalabro sin paliativos en Zaragoza ciudad, donde pasamos de 6 a 3 concejales. Lo curioso es que el 50% de los que nos votaron en Zaragoza en 2003 no han votado a otros partidos, sino que se han abstenido (el resto de partidos tiene prácticamente el mismo número de votos o ha tenido un incremento muy leve: de hecho, el efecto Biel ha sido un fiasco, se ha quedado con 2 concejales y el PP, aunque ha perdido 7.000 votos, gana un concejal). En autonómicas en Zaragoza, este efecto se ha repetido, y bajamos de 6 a 3 escaños. En Huesca y Teruel bajamos en torno a 2 puntos, y perdemos un escaño en el Altoaragón y el escaño de Teruel por sólo 40 votos. Curiosamente, PSOE y PAR tienen en Aragón el mismo número de votos que en 2003, pero ganar respectivamente 3 y 1 escaño, y aunque el PP pierde globalmente 15.000 votos, suma también un escaño más. A pesar de todo, a efectos de un posible tripartito de izquierda, CHA e IU tienen juntos más votos y porcentajes que el PAR, pero la situación ya era así en 2003 y el PSOE pactó con la derecha.

Pero no todo es negativo: en general en los municipios de Huesca y Teruel nos mantenemos o crecemos, y ganamos el primer diputado de CHA en la Diputación de Teruel, aunque en la Diputación de Zaragoza pasamos de 3 a 1 diputado por el desplome en Zaragoza. En las comarcas hemos mejorado pasando de 50 a 57 consejeros.

En Huesca ciudad mantenemos los dos concejales y ganamos uno en Teruel, donde también habrá dos esta legislatura. Hemos conseguido por primera vez representación municipal en numerosos pueblos, aunque la hemos perdido en algunos otros, pero el balance es positivo y pasamos en total de 196 a 228 concejales. Y lo mejor: las 15 alcaldías de CHA que se han presentado han sido ratificadas y la mayoría reforzadas en sus mayorías, y a esas hay que sumar otras 5 alcaldías con mayoría absoluta a la que puede añadirse alguna fruta de los pactos.

En definitiva, queda mucho por hacer y hay que seguir luchando por unas ideas, un país y un proyecto político que, desde el aragonesismo y el socialismo, ha demostrado ser tan positivo para Aragón.

Anuncios