El dedo en la llaga del PAR

Los grupos que apoyan al ejecutivo, PSOE y PAR, rechazaron ayer la moción en que la que, desde CHA, pedíamos al Gobierno de Aragón más control de los nuevos desarrollos urbanos en nuestra comunidad y, en lo relativo a Zaragoza y su entorno, que se impulsaran las leyes de capitalidad y creación de la Entidad Metropolitana. El PAR era previsible que no apoyara esta iniciativa que dimanaba de la reveladora interpelación al vicepresidente Biel de hace quince días y que ponía en el punto de mira su gestión. Pero que el PSOE se plegara también a ello resulta increíble. Tanto más cuanto que tanto unos como otros sí refrendaron la semana pasada en el Ayuntamiento de Zaragoza una propuesta de resolución similar, y también presentada por CHA, reclamando ambas leyes. Pero lo más surrealista de todo, por no decir patético, fue el argumento del portavoz del PAR para descalificar nuestra preocupación, y la mía en particular como portavoz, por el desorden del crecimiento en el entorno de la capital: aludió a mi condición de residente en uno de esos municipios diciendo que si yo vivo allí es porque no estará tan mal, que no me queje. Sería tanto como decir que su jefe de filas, Biel, que es vecino de Zaragoza, por el hecho de serlo no puede criticar la gestión de su Ayuntamiento (que es lo que hace a todas horas). Esta defensa desesperada de lo indefendible demuestra que hemos acertado de pleno y hemos puesto el dedo en la llaga del PAR.

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