Mañana sí, hoy no

Pobre, muy pobre. Paupérrimo. Ese es el balance que en CHA hacemos de la entrevista de ayer entre el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, y el ministro de Transportes de Francia, Dominique Perben, que sólo ha servido para constatar que no habrá solución ni a corto ni a medio plazo al bloqueo de las comunicaciones transfronterizas entre Aragón y el país vecino. Iglesias ha ido a París sin la compañía de ningún cargo del Ministerio de Fomento, y eso sólo le sirve para escenificar que intenta avanzar en la solución del problema, pero no sirve para obtener resultados reales porque parte de una clara posición de inferioridad, sin bazas para poder presionar al Estado francés. Y claro, Francia da largas: mañana sí, hoy no.

No podemos ni debemos olvidar que las comunicaciones entre Aragón y Francia a través de los Pirineos son las comunicaciones entre España y Francia, es decir, entre dos estados y que por tanto éste es un asunto de Estado, en el que el Gobierno español es el único que puede establecer una negociación de igual a igual y con alguna garantía con el Gobierno francés. De otra forma manera cualquier otro esfuerzo resulta inútil, como estamos comprobando repetidamente. Lo que falta por saber es si el Gobierno español está por la labor. La duda existe, porque, por mucho que diga Marcelino Iglesias que cuenta con su respaldo, ¿por qué ese apoyo no se materializó ayer con la presencia de la ministra de Fomento en París? O la del secretario de Estado de Infraestructuras, el oscense Víctor Morlán.

También ha llegado el momento de plantearnos la necesidad de buscar otras vías o soluciones para el problema de las comunicaciones con Francia, porque no tiene sentido que sigamos tropezando una y otra vez en la misma piedra cuando a lo mejor hay caminos alternativos con menos obstáculos que aún no hemos explorado.

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